AURELIO GRASA SANCHO EN EL COLEGIO DE SAN FELIPE, HOY MUSEO PABLO GARGALLO


En la Plaza de San Felipe, nº 8, plaza impregnada de belleza antigua que conservaba el recuerdo de la Torre Nueva, derribada en 1892, nació Aurelio el 11 de marzo de 1893, siendo el penúltimo de los hermanos. Sus padres, Joaquín Grasa Sieso y Eloísa Sancho Serrano eran propietarios de “La Bola Dorada”, bazar en el que, según Moneva, “el público encontraba, había ido a buscar, aleccionado por la experiencia, lo que no se hallaba en cualquiera otra tienda de Zaragoza, desde tableros de ajedrez a los mejores instrumentales de acero de Manchester o Solingen”.
Inicia en 1899 sus estudios primarios en el cercano Colegio de San Felipe situado en el Palacio de Argillo, y lo vemos en foto de Mur formando parte del conjunto de la Clase de Párvulos, con sus dos profesoras religiosas en el centro. Ese año, con seis años felicita a su padre con una postal datada en:
Zaragoza, 20 de agosto
Estimado Papá: Quisiera obsequiarle en este día como V. merece; pero un niño de seis años, ¿qué puede hacer? Cuatro garabatos mal trazados y nada más. Reciba pues la felicitación en el día de su Santo, tal como sabe expresarle su hijo Aurelio.
Obtiene Premio de 1ª Clase en 1905. En 1906 toma la Primera Comunión en la Iglesia de San Felipe y Santiago, son veintidós comulgantes, y conservamos la imagen gráfica del acontecimiento en foto de Enrique Beltrán, cuyo estudio estaba ya en la calle Alfonso I, 1º. Los niños visten sus mejores galas, los tres profesores en el centro y Aurelio entre ellos. Luego Beltrán le retrata de nuevo peinado para la ocasión. Sus padres le regalan una bicicleta y una cámara fotográfica, iniciándose en estas artes con su hermano mayor José, que tuvo un gabinete fotográfico en la calle Montera, 8.
Unas de las primeras fotografías conservadas de Aurelio datan de 1907 y narran en un reportaje fotográfico impecable, publicado en el Blanco y Negro de Madrid, las vicisitudes de un acontecimiento que tuvo en vilo a la ciudad en ese año: La huida por las calles de Zaragoza y la persecución policial del maltratador de niños Sr. Elio, quien se refugió en la Iglesia de San Felipe, y allí fue arrestado y conducido al furgón policial. Aurelio Grasa, desde los tres balcones del edificio situado junto al Torreón de Fortea, nos da cuenta de la escena y de los movimientos de la gente dispuesta a no perderse el suceso. En el reverso de las fotografías enviadas al Blanco y Negro , hay un autógrafo describiendo el momento.
4 agosto 2009
En 1908 realiza con la cámara Ticka una colección de fotos de los edificios más emblemáticos de la Exposición Hispano Francesa, incluso antes de su estreno, con especial énfasis en un mosaico romano recién descubierto. Retrata también su entorno más cercano, a sus hermanos Emilio y José y al fotógrafo Ignacio Coyne, el negocio familiar, su perra y su gato, sus amigos de la Plaza y el Colegio de San Felipe y El Pilar. El grupo de niños jugando a las canicas en la Plaza de San Felipe, con su Colegio al fondo, da una idea del ambiente estudiantil de la Zaragoza de la época. Los niños se divierten tras las clases jugando al aire libre, a la caída del sol, y unas canicas bastan para alcanzar la felicidad. Aurelio fotografía también a La vaca del Sr. Director del Colegio de San Felipe, una preciosa vaca llena de leche, que mira al fotógrafo, junto a su cuidador, un campesino delgado y sereno, con su cigarro y su boina ajada. En el reverso de esta fotografía se lee en autógrafo, la leyenda a que aludimos, es decir, Aurelio desde sus inicios fotográficos, documenta y señala el acontecimiento, como si presintiese que debía dar los datos para los futuros observadores que no estuvieron en ese momento. Este hecho es todo un anticipo de los reporteros de los años de 1930 en Europa, que documentan los hechos bélicos a los que asisten, como Cartier Bresson.
Aurelio se sube a las azoteas de los edificios de su barrio para divisar el horizonte urbano de Zaragoza y retrata la visión panorámica de una ciudad en la que entre los tejados de ladrillo, emerge la torre de San Pablo con su majestuosidad arquitectónica captada por un niño de apenas catorce años. Asistimos al nacimiento de un genio aragonés de la fotografía, nacido en la Plaza de San Felipe nº 8 y educado en el Colegio de San Felipe, Palacio de Argillo, hoy espléndido Museo del escultor Pablo Gargallo, gracias a la generosidad de su hija Pierrete Gargallo y a la gran aportación del Ayuntamiento de Zaragoza.
Teresa Grasa Jordán

Ver en picasa: Aurelio Grasa Sancho en el Colegio de San Felipe, hoy Museo Pablo Gargallo.

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